201512.10
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UNA EXPERIENCIA EN MEDIACION CONCURSAL. ACUERDO EXTRAJUDICIAL DE PAGOS DE PERSONA JURIDICA

Tras varios años de ejercicio profesional como abogada interviniendo en defensa de los intereses tanto de trabajadores como de empresas, en los que siempre he intentado conciliar posturas una veces con éxito y otras sin él, había llegado al convencimiento de que es más beneficioso acercar posturas que enfrentarlas a través de un procedimiento judicial, entre otras cuestiones porque nunca se sabe en este último cual va a ser el desenlace final, en el que intervienen múltiples factores que no dependen de forma directa, ni siquiera de una buena estrategia por mi parte como profesional del derecho. Siempre se ha dicho “tengas pleitos y los ganes” o la máxima “más vale un mal acuerdo que un buen pleito”

En ese contexto surge en España, la Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles, la Mediación como un remedio a mis pensamientos como jurista y profesional en la aplicación del derecho, que da una esperanza y expectativa a mi desarrollo profesional y a mis clientes porque mediante su ejercicio puedo hacer aquello que me gusta y que siempre he puesto en práctica en mi despacho: adoptar en primer lugar posturas conciliadoras y negociadoras en cualquier ámbito del derecho, en cuestiones de familia, vecinales, comunidades, laborales, empresariales…..

La Mediación es una herramienta que presenta muchas ventajas frente a las reclamaciones judiciales como son la reducción de costes, evita acudir a largos procedimientos judiciales, mejora la imagen corporativa de la empresa, evita el desgaste emocional de un proceso judicial, la pérdida de un cliente, tiene la misma eficacia que una sentencia judicial y además es un procedimiento confidencial no público.

Con mucha ilusión durante un año que duró mi master en Mediación, me forme para ofrecer una nueva herramienta jurídica a mis clientes, procediendo a inscribirme en el Ministerio de Justicia. Meses más tarde, tuve la gran suerte y oportunidad de poner en práctica esta nueva herramienta cuando me llaman del Registro Mercantil de Córdoba diciéndome que había sido elegida (se conoce que estaba la primera de la lista) como mediadora concursal en una solicitud por una empresa de acuerdo extrajudicial de pagos y que si aceptaba el nombramiento. Mi primera reacción fue manifestar ante el Registro Mercantil: “Por supuesto que acepto”, aunque tengo que manifestar que me temblaban las piernas, era tan novedosa la propuesta y reforma contenida en el Real Decreto‐ley 1/2015, de 27 de febrero, de mecanismo de segunda oportunidad, reducción de carga financiera y otras medidas de orden social, que se convertía en un reto profesional que estaba deseando comenzar. Me convertía en la primea mediadora concursal de Córdoba en una solicitud de acuerdo judicial de pagos de persona jurídica, cuyo pasivo ascendía a cerca de 5 MM de euros.

Pero,¿ en que consiste la Mediación en el ámbito concursal, qué es un acuerdo extrajudicial de pagos?: Según Marisa Santana, la mediación en conflictos de recuperación de deudas y en concreto en los conflictos concursales   se podría definir como un proceso en el que las partes afectadas por la insolvencia (acreedores y deudores) podrían voluntariamente y con la ayuda de un mediador alcanzar un acuerdo para evitar en la medida de lo posible la judicialización del conflicto (presentar el concurso en los J. Mercantil). Las   dificultades   del   deudor   para   comunicarse   con   sus   acreedores   y   la desconfianza para con el abogado del propio deudor que sigue instrucciones de este, nos lleva a considerar la figura del mediador. Es importante la aparición de un tercero ajeno al conflicto y cuyo único interés y esfuerzo reside solamente en el acercamiento de posiciones entre las partes

Tengo que decir, que el acuerdo extrajudicial de pagos fue posible porque la empresa contó desde un primer momento con el asesoramiento jurídico adecuado y el letrado de la empresa supo enfocar aprovechando la reforma de la ley el asunto hacia un instrumento novedoso que le bridaba la misma. Previamente había intentado un pre concurso, denegado por el Juzgado de lo Mercantil, había conseguido un acuerdo importante de refinanciación con los dos acreedores bancarios más importantes y también había conseguido la firma de un convenio de acreedores con importantes adhesiones. Sin dicho asesoramiento y actuaciones previas llevadas a cabo por el compañero abogado hubiera sido muy difícil o casi imposible concluir con éxito el acuerdo extrajudicial de pagos. ¡Enhorabuena compañero!

Otra persona clave en la consecución del acuerdo fue la labor desarrollada por el director financiero de la empresa, profesional que domina y sabe canalizar adecuadamente la gestión económica de la mercantil, empresa con gran futuro profesional pero que debido a la crisis del sector durante estos años había venido abajo y rozaba la insolvencia.

El acuerdo extrajudicial había que conseguirlo en un tiempo record, tres meses desde la aceptación e inscripción del cargo, comencé con las primeras comunicaciones que marca la ley a todos los acreedores participantes del acuerdo y también me comunique con los acreedores que sin ser participante del mimo, bancos con garantía real, organismos de derecho público etc debían de estar informados y con los que había también que afianzar los acuerdos previos alcanzados y alcanzar otros nuevos con los organismos de derecho público, aplazamiento de deudas etc. Era importante conseguir un equilibrio entre los acreedores que participaban en el expediente de acuerdo extrajudicial y aquellos que por ley estaban excluidos, pero sin cuya avenencia tampoco hubiera sido posible logra el acuerdo. Téngase en cuenta que estos siempre están facultados para ejercitar las acciones para reclamar su crédito, con independencia del acuerdo que se alcance con el resto de acreedores.

Mis escritos, comunicaciones, documentos anexos, la propuesta de acuerdo extrajudicial de pagos etc, fueron toda una aventura y pura creación pues ningún formulario, ningún modelo, ningún referente existía al respecto ni en las mejores bases de datos legales, ni en internet, ni en bibliografías sobre la novedosa materia.

La comunicación con los acreedores explicándoles personalmente uno a uno, cuales eran mis funciones y en qué consistía un acuerdo extrajudicial de pagos, fue una experiencia muy variopinta, en general pocos o mejor nadie sabía en qué consistía ni mi misión, ni el acuerdo que se solicitaba alcanzar, ni la finalidad, ni las consecuencias. Unos me hacían administradora concursal, otros abogada de la empresa, recibí incluso algún insulto gratuito. Pero con un poco de ingenio y paciencia haciéndoles ver la imparcialidad de mi cargo y que mi función era acercar posturas que beneficiasen a ambas partes, poco a poco fui consiguiendo adhesiones al acuerdo extrajudicial de pagos que proponía la empresa. Empecé por los trabajadores que estaban inmersos en procedimientos ejecutivos en vía laboral contra la empresa, se propuso a la empresa que fueran estos los primeros en cobrar, pues existe un injusto vacío legal al no estar contemplado por la ley que el FOGASA pueda hacerse cargo de los créditos de los trabajadores de la empresa en situaciones de acuerdos extrajudiciales de pago derivadas de una inminente insolvencia empresarial.

Conseguido ese previo acercamiento entre trabajadores y empresa, esta modifica su propuesta de pagos para que los mismos fuesen los primeros en cobrar ( seis meses vista alcanzado el acuerdo ). No obstante tengo que decir que después hubo algunos trabajadores que no se adhirieron al convenio, a pesar de obligatoriamente tener que correr la misma suerte que los demás adheridos al haberse conseguido finalmente el acuerdo extrajudicial de pagos.

La propuesta difería al resto de acreedores que no eran trabajadores el cobro de sus créditos a diez años con una carencia en el pago de tres años.

Tres meses de negociaciones, información y explicaciones sobre el expediente que se me había encomendado tanto a empresa como a acreedores. Experiencia gratificante, en la que los acreedores una vez informados van confiando en tu labor, te cuentan sus problemas con la empresa, sus problemas de negocio, sus necesidades y yo como mediadora, imparcial, independiente actuando confidencialmente procedo a conciliar posturas, a mediar entre los conflictos de índole económico que presentan las partes. Hay quien ha dicho que la mediación concursal se sale del ámbito de la mediación en general porque la ley le depara una actuación concreta dentro de un marco jurídico especial, cierto pero no deja de ser igualmente una mediación en toda regla.

Por fin, se consiguen las adhesiones necesarias para hacer viable el acuerdo extrajudicial de pagos solicitado al Registrador Mercantil por parte de la empresa, acuerdo que elevo a público y doy traslado al Registro Mercantil a fin de que de por terminado el expediente y realice las inscripciones oportunas.

Durante los próximos diez años, esta servidora no termina las funciones encomendadas puesto que me convierto en vigilante del acuerdo extrajudicial alcanzado, a fin de que el mismo culmine con éxito en sus propuestas de pago a los acreedores afectados por el mismo, so pena de en su defecto tener que instar un concurso de acreedores y convertirme en Administradora concursal del mismo.

CONCLUSIONES:

Es de suma importancia para la viabilidad de los acuerdos extrajudiciales de pagos, que la empresa haya sido previamente bien asesorada en muchos ámbitos, a destacar la reestructuración de la empresa ante una insolvencia inminente, utilizar los acuerdos de refinanciación con las entidades bancarias, utilización de los mecanismos legales existentes para dar viabilidad empresarial, cobro de deudas, pago a acreedores, enfoque de negocio (expectativas empresariales), soluciones extrajudiciales, preconcursos, convenio con acreedores…. En definitiva ponerse en manos de expertos en la materia, como hizo la empresa en este supuesto, sin cuyo asesoramiento y planificación no hubiera podido conseguir el presente acuerdo con sus acreedores, puesto que convendrán conmigo que en tres meses de plazo no se pueden hacer milagros y que la empresa que solicita este mecanismo legal tiene que poder cumplir sus propuestas o al menos estar preparada para poder hacerlo.


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